15 de febrero de 2010

Sonetos antiuribistas

UN PASQUÍN

Oposición en blanco y negro - políticamente incorrecto

Número 50 ~ e n e r o d e 2 0 1 0 ~ Valor: c i v i l ~ www.unpasquin.com

http://www.unpasquin.com/PDF-Version/Un-Pasquin-Ed50.pdf



Sonetos antiuribistas

Por Daniel Samper Ospina. Director Revista Soho



Gracias a la generosidad del periodista Gustavo Gómez que me permite leerlos en su programa de Caracol, semanalmente confecciono estos sonetos de rima y métrica clásicas que nunca antes había publicado, y que hago ahora en esta edición que prepara mi amigo Vladdo. Mi sueño siempre ha sido cruzar la raya; ser parte de los buenos; tener moral; amar al país; ser, en definitiva, uribista, como José Obdulio o El Píncher Arias. Pero, por más que lo intento, no me sale. ¡Qué daría yo por lograr que, en lugar de estar escribiendo en Un Pasquín, la doctora Ana Mercedes Hoyos me diera una columna en El Colombiano! Estaría dispuesto a plagiar a Rafael Nieto y a Alfredo Rangel; incluso estaría dispuesto a leerlos para poderlos plagiar, lo cual no es cualquier sacrificio, todo para ser uno de ellos. Pero la cabeza no me da sino para hacer oposición. Y como la poesía es desahogo, he encontrado en la doctrina uribista mi universo poético: estos versos con los que mascullo mi derrota, y que aporto en la celebración de los cuatro inolvidables años de la existencia del Pasquín de Vladdo.



Ingredientes para cocinar un potaje uribista



Empecemos por Vicky y José Obdulio

Arias Rocío y sin la tilde Rocio;

No nos puede faltar Valencia Cossio;

Ni un magnate: nos sirve Carlos Julio;



Sigamos con Londoño y alias Job;

Velásquez, la derecha, el opus dei;

Ministros que persigan a los gays

Yamhures, don Ordoñez, Dieb Maloof.



Revuélvalos sin asco en un sartén;

Cocínelos con plomo de retén;

Sazónelos con santos y algún godo.



Sírvalos con la voz temblando un poco,

Récele a Marianito como un loco

Y cómaselo al menos tres periodos.



Oración de un antiuribista a José Obdulio Gaviria.



José Obdulio querido y de mi alma

Mi dulce y permanente compañía

cercano de los paras y la CIA

Y del ministro que cultiva palma;



No me dejes y no me desampares

Porque tú eres la luz de mi intelecto

Dame tu disciplina de prefecto,

Para hundir al Uribe de los mares.



Sueño con confundir con tu destreza

Oh José Obdulio, ruin con fortaleza,

Para afectar del todo a este gobierno.



Dame tu honra, suave como lija;

Enséñame a enredar al que yo elija

Y a causarles terror a mis dos yernos.



Soneto de amor



Cargadito de tigre y cargadito

De mi alma envuelta en llamas y frisoles

Te nombro generala de tres soles,

Dulce mujer, de mis Alejos rito.



No tengo encrucijadas en mi alma

y quiero retrasarte otro periodo:

dame más hijos; dame de algún modo

un lote en el Mosquera de tu calma.



Otra pregunta, amiga, otra pregunta;

Oh, mi yegua de paso que hoy ensillo.

Úntame más que ya nada me unta.



Te renuevo mis votos, no mi duda,

Sácame, pues, las manos del bolsillo,

Que te amaré por siempre, mi mechuda.



Tres padres nuestros al Salvador Uribe.



1.

Padre nuestro que sales en la sopa,

Y apareces en cada noticiero:

Danos una señal, Mesías sereno,

Y dinos si comandas más la tropa.



Danos una señal, levanta el codo,

Para saber si vamos a salvarnos:

Desciende desde el cielo a cobijarnos

Y danos por favor otro periodo.



Oh salvador divino, hermoso rayo,

Tan hijo de la virgen y Medallo,

Quédate para siempre en el gobierno.



Danos una señal, no seas malito,

Hazlo por el consuelo de Uribito

Y todos los están en el infierno.



2.

Padre nuestro que estás en el Ubérrimo

Santificado seas de por vida:

Venga nos el tu reino aunque lo pida

Un pueblo como el nuestro tan paupérrimo.



Venga nos el tu reino en el que reinas

Junto con José Obdulio y otros santos

No nos dejes caer en los espantos

De tantas calaveras que despeinas.



Hágase pues tu voluntad por años

Ocupa para siempre tus escaños

Conviértete en el arco y en la flecha.



No nos dejes caer en las desgracias

De tantas y tan tontas democracias

Que no saben sentarse a tu derecha.



3.

Venga tu roscograma, padre nuestro,

Mesías de la montaña y el carriel:

Inventor de Pachito y Juan Manuel

Y otros santos que llevas a cabestro:



¿No es la tuya una rosca, padre amado?

¿Tú, que estás en el cielo y que nombrabas

A los hijos de Name o el gran Sabas

Y a Holguín, hijo de Holguín, en consulados?



Embriágame de ti, dios de envigado,

Dame cupo en tu rosca, Álvaro amado:

Compra mi oposición con un puestazo.



Prometo que hablaré en diminutivos

Y que iré a los consejos los festivos

y en todo lo que digas te haré caso.

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